JUEVES 10:00h – INTERCAMBIADOR DE LAS ERAS DE LA SAL

Lo primero que he pensado esta mañana, mientras esperaba a que las 54 personas restantes llegasen al intercambiador de las Eras de la Sal, ha sido que comprar ese sombrero para el sol había resultado una buena idea. Hacía un sol tremendo, de esos con los que nos toca convivir en agosto en el Mediterráneo. ¡Y nos íbamos de excursión! Estaba nerviosa por conocer las salinas y la industria de la sal de Torrevieja. La influencia de la salinera en la historia y desarrollo de nuestra ciudad es incalculable, y la oportunidad de entrar a las instalaciones que, gracias a la concejalía de Turismo y Salins España, se brindaba por primera vez a los ciudadanos, convertían esta ‘excursión’ en una visita histórica. Tal era la expectación que los responsables nos han comentado que en 3 días se habían cubierto las plazas de las dos visitas piloto programadas y tenían una gran lista de espera. ¡Hasta la prensa nos ha acompañado! Un grupo de redactores, fotógrafos y un cámara de televisión han hecho el viaje con nosotros para inmortalizar la visita. Uno de los fotógrafos nos ha tomado esta foto de grupo de recuerdo.

Durante el viaje en bus a la explotación salinera nos ha acompañado un guía de la Oficina de Turismo y se ha proyectado un video donde se explica todo el proceso de producción de la sal torrevejense. En este documental hemos podido conocer datos curiosos sobre la industria, como que una de las mayores peculiaridades de nuestras salinas es que en ningún momento del proceso es necesario secarlas como sí ocurre en otras explotaciones; que con la mecanización y modernización de la industria hemos pasado de las 300.000 toneladas que se producían antiguamente a las 700.000 actuales –aunque a alcanzar esta cifra ayuda lo que se extrae del diapiro de Pinoso desde 1970–; o que la carga de sal en las salinas de Torrevieja es mucho más rápida y fácil porque va directamente hasta el barco mediante unas cintas transportadoras que van desde la explotación hasta el puerto, en el Dique de Poniente.

PROCESO DE PRODUCCIÓN DE LA SAL

Al llegar a las instalaciones, el responsable de Seguridad y Medio Ambiente de Salins España, Pedro Ángel García Maciá, compartió con nosotros el viaje para explicarnos todo el proceso de extracción de la sal que, según nos reveló, en nuestras salinas se realiza durante 10 meses al año, mientras que en otras salineras se reduce sólo a 2. La recolección comienza a mediados de junio, como dice el refrán: “Para San Juan, brevas y sal”. Pero la recolección puede alargarse todo el año porque, aunque la sal deje de producirse, permanece en el fondo.
Vimos los trabajos de extracción con las innovaciones tecnológicas que se han introducido, como la volvedora y los remolcadores de las barcazas. Antiguamente todo el proceso era manual: un hombre, de pie en la laguna, golpeaba la losa de sal para romperla y otro, el volvedor, le daba la vuelta alzándola para trasladarla en una barcaza de madera. De ellos ha recibido su nombre la volvedora.
Después de varios lavados con salmuera y sal marina y tras la moltura, resultan 2 tipos de sal: HÚMEDA (aún mantiene un 3% de humedad) y SECA (tras volverse a lavar y pasarse por unos hornos, queda lista para ser usada como sal de mesa).
Hubo un dato que me llamó muchísimo la atención: hay 14.000 usos diferentes para la sal y, aunque parezca extraño, el alimenticio es el menos habitual. También se utiliza en la creación de vidrio y PVC, en el aseguramiento del firme, en la descalcificación de agua, en la industria alimentaria no directa, en las industrias textil, farmacéutica y la química, que es la principal.

Los mayores clientes de la sal de Torrevieja son los países del norte de Europa, en especial Noruega, que la destina al aseguramiento del firme y a su gran industria pesquera. Dentro del territorio nacional, Galicia, Cataluña y País Vasco.