Las playas  y toda la costa en general son los lugares preferidos de turistas, visitantes y residentes en estos días, sobre todo para aquellos que están disfrutando de las vacaciones.
Esta semana hemos recorrido todo el litoral de Torrevieja y especialmente sus playas, para comprobar el dispositivo del servicio municipal de salvamento y socorrismo que por segundo año está gestionando Salvamar Ute, en la que se integran las firmas Dunar, Eulen y Eulen Sociosanitarios, según el contrato que fue adjudicado el pasado año y válido hasta 2021, contando con la posibilidad de realizar dos prórrogas. Hemos compartido el completo trabajo que desarrollan diariamente y que iniciaron durante la pasada Semana Santa. Ahora en verano el servicio se presta desde el 15 de junio hasta el próximo 15 de septiembre,  con un horario que abarca desde las once de la mañana hasta las siete de la tarde.
Más de sesenta personas componen el servicio en estas fechas del mes de agosto entre socorristas, conductores, personal administrativo. Los puestos de atención de primeros auxilios están distribuidos de la siguiente forma: Cala Piteras; Playa de Los Náufragos, donde se cuenta con una moto acuática; Paseo de Juan Aparicio Playa del Cura, Playa de Los Locos, Cala de Cabo Cervera, La Mata 1 (zona del casco urbano); La Mata 2 (zona de Los Europeos), donde también tienen una moto acuática y un quad para emergencias en la zona de dunas, y La Mata 3 (zona de la senda peatonal).

        10´30 de la mañana. A partir de esta hora van llegando a cada uno de los puestos los integrantes del servicio. La primera tarea a realizar es la comprobar el estado de la mar y de modo particular cerciorarse de las corrientes marinas de la jornada. Una vez que se ha obtenido toda esa información cada socorrista se deriva hacia el puesto que hace de coordinador, el de la Playa de Los Locos, y a su vez se reenvía a la página web municipal para que esté actualizada y de esta forma cualquier persona que quiera consultar los datos para elegir a qué playa acudir, pueda hacerlo con la mayor rapidez y en tiempo real.

11 de la mañana. Cada uno de los puestos ya dispone de su personal. Desde el puesto coordinador, Raquel da la bienvenida a los usuarios a través de un mensaje en varios idiomas que suena a través de la megafonía de cada puesto. Pero antes Mari Carmen ha sido la encargada de izar la bandera, en este caso en el puesto en el que nos encontramos, el de la Playa de Los Locos. Hoy el día es muy agradable, es un día para disfrutar del mar a tope tal y como lo indica la bandera verde que ya está ondeando.
Una vez que se ha iniciado la jornada, las 18 sillas de vigilancia de tres metros de altura cada una, las cuales se reparten a lo largo de las zonas de baño, se van cubriendo con los socorristas. Es la misma rutina en cada  puesto. Cada socorrista hace un turno de unos 40 minutos aproximadamente, salvo cualquier incidencia que pueda producirse.
Marcos García, el coordinador, considera que es  preferible un turno no muy amplio para que cada vigilante esté totalmente concentrado en el trabajo que está realizando.

Sobre las once y media de la mañana un vehículo de la misma empresa adjudicataria llega al puesto de la Playa de Los Locos. En su interior hay tres personas con movilidad reducida que hace unos días pidieron cita para poder disfrutar del baño adaptado. Precisamente esta playa es una de las tres que lo tiene en Torrevieja junto con el Paseo de Juan Aparicio y la Playa de los Náufragos. Aquí es el propio coordinador del servicio, Marcos, quien se encarga de dirigir el procedimiento, aunque en cada punto hay socorristas especializados y en todos disponen de una silla anfibia.
Cualquier día puede hacerse uso del mismo, siempre y cuando esté ondeando la bandera verde.   Para utilizar este recurso los interesados pueden llamar por anticipado al teléfono 647 599 624 y se les facilitará el citado transporte que es totalmente gratuito para el usuario. Además si hay alguna persona que se encuentra en una de las zonas de baño preparadas, pueden acercarse a cualquiera de los puntos sin necesidad de tomar turno y si es posible, podrá hacer uso del baño inmediatamente, o en su caso, esperar el momento adecuado.

Pasan algunos minutos de las doce de la mañana. Estamos en el puesto de la Playa del Cura, situado muy cerca de la zona de Las Columnas. A partir de ese momento ha aumentado la actividad considerablemente. Roberto y Begoña reciben a un usuario que viene un poco asustado pues su espalda ha enrojecido notablemente y las personas que tenía alrededor se lo han avisado. La cosa se queda en una anécdota cuando los socorristas, tras un breve reconocimiento, comprueban que se trata de una especie de colorante que se le ha quedado en la piel.
Los socorristas aseguran que a estas horas es cuando se suele registrar una mayor actividad y así pasa. En pocos minutos han atendido numerosos casos de los que suelen llamar “actuaciones en tierra”, que consisten en asistencias por caídas, torceduras, lipotimias, episodios de ansiedad, picaduras de insectos, y otros de similares características. Según nos cuentan estas incidencias se producen mayoritariamente en  playas como la del Cura, pero también en Los Náufragos y Los Locos.

Después de las 13 horas un grupo de bañistas llega alterado al puesto de la Playa de Los Locos informando sobre un niño que se ha extraviado. La madre da los datos y la descripción del pequeño a la socorrista Raquel, quien de inmediato pone en funcionamiento el protocolo de búsqueda. Lo primero que hace es hacer las alertas oportunas a través de la megafonía de la playa. También se comunica con los vigilantes de las sillas que intensifican su rastreo. Afortunadamente una vez que han trascurrido diez minutos de verdadera angustia, el niño aparece y es devuelto a su madre. Raquel nos cuenta que casi siempre suele ser así  pero recuerda  que este mismo verano, un día se produjeron hasta 8 casos de pérdida de niños  al mismo tiempo. En esta misma temporada también hubo un caso excepcional en el que la pérdida se alargó por espacio de tres horas y tuvieron que intervenir las fuerzas de seguridad. Al final todo acabó bien.

Poco más tarde en la zona del Acequión se produce una incidencia de rescate en el agua. Los socorristas que están en Los Náufragos, con César a la cabeza, se emplean a fondo para sacar a tierra a un hombre que quedó atrapado en el agua y que presenta un estado semiinconsciente. Posteriormente sufrió una parada cardíaca y pudo ser reanimado e inmediatamente con la ambulancia del servicio fue trasladado al hospital donde finalmente se recuperó.
Muchos son los rescates que se practican, sobre todo en playas como la de La Mata donde las corrientes varían más. Allí hasta 15 personas han llegado a ser rescatadas en una misma jornada.

A partir de las 14 horas los socorristas empiezan a llevar a cabo su habitual descanso de la comida. Hasta las 15 horas todos ellos van rotando en turnos de manera que el servicio no se vea mermado en ningún momento. Naturalmente este descanso se realiza siempre y cuando no haya una asistencia que lo impida.

Son las seis de la tarde, falta una hora para acabar la jornada. En el puesto de Los Locos se siguen recibiendo incidencias que son atendidas por Raquel, sobre todo de picaduras, eczemas en la piel y otras pequeñas intervenciones. Las asistencias se prolongan hasta el cierre y como nos recuerda la socorrista, “hay muchas ocasiones en las que la jornada se prolonga porque seguimos atendiendo o incluso tenemos que trasladar a alguna persona en la ambulancia”. Los primeros auxilios  para los socorristas son una vocación más que otra cosa, tal y como nos relató el coordinador del servicio, Marcos García.

El servicio cierra a las 19h o hasta que no se requiere la presencia de los socorristas por una urgencia. Es el momento de recoger y dejar todo a punto para el día  siguiente. La jornada de hoy ha sido intensa pero también satisfactoria. Durante lo que llevamos de verano no se ha producido ninguna víctima mortal en las playas  atendidas por el servicio. Los socorristas realizaron en julio 1116 intervenciones, incluida una parada cardiorrespiratoria y 56 rescates en el mar. Atendieron a 406 personas con heridas de diversa consideración a las que hay que añadir otras 360 que presentaban picaduras de medusas y 46 de insectos. Las lipotimias o  insolaciones fueron durante el pasado mes 22 y se extraviaron 35 personas.
En el día que hemos pasado con el servicio de socorrismo hemos podido ver una muestra de todo. Ha sido un día normal del verano en las playas torrevejenses.