Decía el famoso crítico cinematográfico Roger Ebert que “es probable que ‘Casablanca’ se encuentre en más listas de «grandes filmes de todos los tiempos» que cualquier otro título, incluso ‘Ciudadano Kane’, porque su atractivo es muy amplio; mientras ‘Ciudadano Kane’ es «grandiosa», ‘Casablanca’ es adorable”. Una prueba de ello es, sin duda, la gran asistencia de público al arranque del festival Eras de Cine Clásico que esta semana ha tenido lugar en Torrevieja con ‘Casablanca’ como primera película de la cartelera.
Medio millar de personas  se dio cita en el patio de butacas del histórico recinto de las Eras de la Sal, reconvertido para la ocasión en un nostálgico cine de verano donde el olor y la brisa del mar bailaban al ritmo de la sintonía de la ‘Warner Bros. Pictures’. Nadie quería perderse la oportunidad de disfrutar de estos grandes clásicos en la gran pantalla: nuestros mayores, que de jóvenes asistieron a la despedida de Rick e Ilsa en el aeropuerto de Casablanca, pudieron recordar cientos de anécdotas sobre el cine de su época; y los más jóvenes, que solo habíamos podido ver a Marilyn en televisión, comprobamos que el proyector cinematográfico hace a Sugar Kane aún más adorable. Y tanto jóvenes como mayores nos debatimos entre la risa y la ternura con esa oda al cine que es ‘Cinema Paradiso’.
No podían faltar en el Eras de Cine Clásico las tradicionales palomitas que, al igual que los refrescos y otras provisiones para picar durante las películas, se podían comprar antes de cada proyección en la barra benéfica que organizó la asociación Alimentos Solidarios.
La gran acogida de esta iniciativa del Instituto Municipal de Cultura ha puesto de manifiesto el inmenso vacío que los desaparecidos cines de verano han dejado en los torrevejenses. Al despedirse, muchos vecinos pedían que se ampliasen las proyecciones. Y es que septiembre nos está regalando unas noches propicias para este tipo de reuniones al aire libre. Unas noches de cine.